¿Qué del portugués los extranjeros tienen más dificultad en aprender?
- aline4793
- 10 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Aprender portugués como segunda lengua puede ser encantador y también desafiador. Aunque el idioma lo hablen más de 260 millones de personas en el mundo, su estructura gramatical, sonoridad y particularidades culturales sorprenden a estudiantes de diversas nacionalidades.
En 2025, con el avance de los procesos de globalización, movilidad internacional y comunicación corporativa multilingüe, aumenta el interés de profesionales, estudiantes y extranjeros por aprender el portugués brasileño. Sin embargo, algunos aspectos del idioma siguen siendo obstáculos recurrentes.
En este artículo, GOAL TRANSLATIONS destaca los elementos que más generan dudas y confusión entre hablantes no nativos, trayendo una perspectiva lingüística clara, interesante y aplicable al contexto actual.
1. La complejidad de los tiempos verbales
El portugués posee una de las estructuras verbales más ricas entre las lenguas latinas. Para muchos extranjeros, esa variedad es perpleja.
¿Por qué es difícil?
El portugués pose múltiplos tiempos verbales, incluso formas que no existen en inglés, francés o alemán.
Las conjugaciones cambian para cada persona (eu, tu, ele…).
Existen modos verbales con funciones sin equivalente directo en otros idiomas.
Los mayores desafíos:
Subjuntivo (presente, pasado, futuro) Ej.: “Se eu fosse”, “Quando você vier”, “Espero que dê certo”.
Futuro del subjuntivo, específico del portugués.
Perífrasis verbales como“estou fazendo”, “vou fazer”, “tenho feito”.
Para muchos extranjeros, distinguir tiempo + modo + intención es un proceso largo y la precisión depende del contexto.
2. Los pronombres que cambian según la región
El portugués no es uniforme. Cada país lusófono, y hasta cada estado brasileño, usa prenombres distintos.
Ejemplos que confunden a aprendices:
Você x Tu Brasil: coexisten, cambiando la conjugación verbal.
O senhor / A senhora: usado formalmente, sin equivalencia clara en muchos idiomas.
Lhe / Te / Para você: cambian según el grado de formalidad y región.
Esa diversidad hace el aprendizaje más cultural que apenas gramatical.
3. Género gramatical y concordancia
Para quien viene de idiomas sin género, como inglés o chino, el portugués impone un desafío grande: todo tiene género.
Elementos que generan confusión:
Palabras terminadas en -a no siempre son femeninas (eh.: “o dia”, “o mapa”);
Palabras terminadas en -o no siempre son masculinas (“la foto”, “la moto”);
Adjetivos y artículos precisan concordar con el substantivo: “Las casas bonitas”, “Una oportunidad única”.
Esa flexibilidad puede parecer imprevisible, y la memorización exige contacto continuo con el idioma.
4. Sonidos que no existen en otras lenguas
La fonética brasileña es uno de los mayores desafíos observados por extranjeros en 2025, principalmente por la variedad de sonidos inexistentes en otros idiomas.
Los más complicados:
El sonido del “ão” (como en “pão”).
El “lh” (como en “trabalhar”).
El “nh” (como en “sonho”).
Vocales abiertas y cerradas: avó x avô, pode x pôde.
Esas pequeñas diferencias cambian el significado y exigen entrenamiento auditivo.
5. Expresiones idiomáticas y metáforas culturales
Las expresiones populares son parte de la identidad brasileña y están entre los mayores desafíos para extranjeros.
Ejemplos típicos que causan confusión:
“Ficar de boa”
“Cair a ficha”
“Pisar em ovos”
“Chutar o balde”
“Deu ruim”
Esas expresiones no se pueden traducir literalmente. Ellas exigen entendimiento cultural, algo muy valorizado en contextos profesionales y comunicacionales.
6. La flexibilidad del orden de las palabras
El portugués permite reorganizar frases sin perder el sentido, pero con cambios de énfasis e intención.
Ejemplos:
“Ontem eu fui ao cinema.”
“Eu fui ao cinema ontem.”
“Fui ao cinema ontem, eu.”
Para extranjeros que vienen de lenguas con un orden rígido (como inglés o alemán), esa libertad puede generar inseguridad, especialmente en textos formales.
7. Falsos cognados: cuando las palabras engañan
Algunas palabras del portugués parecen familiares, pero tienen significados completamente distintos de idiomas como inglés, español o francés.
Ejemplos:
“Pasta” (no es pasta de comer, sino pasta de dientes o carpeta de documentos);
“Pretender” (no es fingir);
“Embarazada” (en español significa una mujer embarazada, no “avergonzada”).
Esos términos generan malentendidos comunes en 2025, especialmente en ambientes corporativos y académicos.
Conclusión: aprender portugués es una inmersión cultural
El portugués es un idioma complejo, pero también es uno de los más ricos en matices, creatividad y expresividad.
Para extranjeros, aprender esa lengua va más allá de estudiar reglas, es entrar en contacto con una cultura plural, dinámica y profundamente humana.
En 2025, con la expansión internacional del portugués y la creciente búsqueda para certificaciones, trabajo remoto global y movilidad académica, entender esos desafíos es cada vez más relevante.






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